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EN FRESNADILLO DE SAYAGO, ZAMORA

Dos ovejas muertas en el segundo ataque a la misma ganadería en una semana

Los lobos atacaron hace unos días en la misma ganadería y mataron 9 animales dentro del casco urbano, dejando una oveja herida. En este último ataque tan solo unos días después, los lobos han rematado la faena y además se han cobrado otra vida.
Una de las ovejas que han matado la dejaron herida en el ataque de la semana pasada. Una de las ovejas que han matado la dejaron herida en el ataque de la semana pasada.

“Estamos asustados” es la frase que corean casi todos los vecinos de Fresnadillo de Sayago, en Zamora. Ayer los lobos atacaron otra vez dejando dos ovejas muertas en pleno centro urbano del pueblo, por lo que el miedo en el cuerpo es más que comprensible. El ganadero que ha sufrido las pérdidas está desesperado, porque no hace más de una semana que recibió otro ataque en el que perdió ni más ni menos que 9 ovejas. De hecho, en el ataque anterior, además de las pérdidas una de las ovejas quedó herida a causa de las mordeduras y se estaba recuperando, pero fue la primera en caer en este último asalto. 

 

José Manuel Garrote es el ganadero que está sufriendo las pérdidas en su explotación de ovino. Esta vez ni si quiera pensaba que habían sido los lobos, por tratarse de un ataque en medio del casco urbano. La proximidad a las casas le hacía pensar que podría tratarse de perros asilvestrados más que del depredador, pero los agentes de la Guardería Medioambiental hicieron sus averiguaciones pertinentes y lo han certificado como ataque de lobos en efecto. Garrote insiste en que la situación para los ganaderos es insostenible y que no pueden hacer frente a semejantes pérdidas. 

 

“Salí a la calle y vi un charco de sangre”

 

Era el testimonio que recibíamos esta misma semana desde Galicia. Ya no se trata de ataques en pastos abiertos, en fincas apartadas o en parcelas colindantes a las casas. Se trata de ovejas descuartizadas en las aceras de las casas y un rastro de varios metros de tripas y despojos que tienen el vecindario atemorizado. “Nuestra mayor preocupación es hayan perdido el miedo a las personas”, comentaban con desasosiego. Hace solo tres días se produjo el último ataque sobre el ganado doméstico en la localidad, una localidad atemorizada en la que ya no quedan niños jugando por las calles por el miedo. 

 

“Los niños que solían jugar al escondite por la noche ya no se atreven a salir de sus casas”, comentaba Roberto Bernardo, el primero en descubrir los restos de la oveja esparcidos por las aceras en una macabra y grotesca estampa. “Salí a la calle y vi un charco de sangre, y más allá me encontré con los restos de la oveja”, comentaba preocupado puesto que “hace tres días ya mató otro animal”. 

 

Esta situación pone en evidencia la gestión del lobo que se está haciendo en el norte de España, pero que cada día se expande más y la situación de los lobos por dejabo del Duero ya no es la que era. Aunque a los más urbanitas les cueste creerlo ya son más de 40 lobos los que componen la población de la Comunidad de Madrid, ejemplares que protagonizan más de un ataque al día en las ganaderías madrileñas.