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En Toro (Zamora)

Los jabalíes están arrasando cosechas enteras

Como muchos agricultores del país, en el municipio zamorano de Toro están hartos de los efectos de la sobrepoblación de jabalíes, que asolan cosechas enteras.
Jabalies_cosechas_Toro_G Los agricultores de Toro se decantan por la caza como solución más factible para el desastre que viven.

Las consecuencias de la abundancia cochinera son varias. En otras ocasiones hemos hablado de las incursiones en zonas urbanas, donde existe un importante peligro por los posibles ataques a personas y los accidentes de tráfico.

Pero existe otro problema que viene de lejos y que, como ocurre en los casos citados anteriormente, no tiene visos de solucionarse. Los daños de los jabalíes en los cultivos son muchas veces irremediables por la falta de soluciones por parte de las administraciones públicas, demasiado atadas por las quejas de animalistas para promover medidas realmente eficaces.

Los agricultores de Toro, en Zamora, vienen denunciado desde hace tiempo que los cochinos están arrasando con cosechas enteras. Diego García es una de esos propietarios afectados por este grave problema. Como muchos de sus compañeros de profesión, asiste indignado a la libertad de la que gozan los jabalíes en la zona.

Jabalíes Toro

Lleva más de 30 años dedicándose a la agricultura y asegura que, hasta este año, nunca había vivido una plaga de jabalíes de este calibre. Los ejemplares han destruido literalmente muchos de los campos cultivados en Toro. Diego, como el resto de afectados, reclama medidas que minimicen los daños.

En la presente campaña, este propietario relata que en una de sus parcelas había sembrado cebollas. Dos hectáreas que acumulan tantos daños de los jabalíes, que el agricultor se plantea darlas por perdidas. Entre semillas, riegos y demás productos empleados, Diego realizó una inversión de más de 10.000 euros por hectárea, una cantidad que no podrá recuperar bajo ningún concepto.

Muchos agricultores han utilizado repelentes para tratar de poner freno a los daños de los jabalíes. Pero ni siquiera esta medida funciona, “porque los jabalíes remueven la tierra y retiran la capa protectora", asegura en La Opinión de Zamora.

Jabalíes Zamora

Los propietarios de la zona ya no pueden más y tienen claro que es necesario adoptar medidas urgentes porque los cochinos son una absoluta “plaga”. Los afectados hablan además de hechos que no ocurrían en campañas pasadas. Este año, los jabalíes han sido vistos al atardecer en terrenos situados a apenas tres kilómetros del casco urbano de Toro, e incluso en una zona de pinares que se localiza a apenas 800 metros de la localidad.

Son varios los agricultores que expresan tener verdadero miedo cuando van por la noche a sus fincas, ya que los jabalíes campan por ellas con total libertad e impunidad.

La caza como solución

A la hora de hablar de una posible solución para el problema, los agricultores consideran que la mejor manera de combatirlo es que se permita a los cazadores organizar batidas para controlar la población. Actualmente, existe una sobrepoblación tan abundante en Toro que, además de las cosechas, pueden derivarse problemas sanitarios.

Este año, los jabalíes han incurrido incluso en el casco urbano de Zamora en busca de alimento “ya que el campo está masificado”. Todos recordamos el reciente episodio donde tres cochinos fueron vistos en la capital zamorana el pasado 25 de marzo.
 
Durante el tiempo que duró la ‘invasión’, se produjo además un hecho poco habitual. Uno de los ejemplares que transitaba por el puente que atraviesa la calle Villalpando, cayó al vacío y quedó malherido en mitad de la carretera.

Jabalíes Zamora

Diego García explica que "siempre" se ha permitido a los cazadores organizar batidas para controlar la población de jabalíes. A su juicio, esta medida debe retomarse con urgencia y "sin condiciones" con el fin de evitar, no solo más daños en los terrenos sembrados, sino también otro tipo de incidentes relacionados con la seguridad de las personas. Ya conocemos varios casos donde se han producido ataques de considerable importancia, como es el caso de Piñuel.

Los agricultores también entienden que es necesario convivir con los animales, algo que sin duda compartimos desde este medio. Pero ante un problema como el de la abundancia cochinera, hay que actuar con “rapidez y eficacia”, subrayan los afectados.

Aquí también hubo recadito para ecologistas y colectivos radicales. Según los labradores zamoranos, estos grupos confunden la protección de los animales con solucionar los problemas de sobreabundancia. Como ocurre con el conejo de monte, las plagas están generando tantos daños y pérdidas que, en caso de no adoptarse medidas racionales, los agricultores se verán obligados a dejar de sembrar sus campos y quedar condenados a la ruina y el desastre.