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Llamativo suceso ocurrido hace unos años en La Culebra

La Junta de CyL indemniza a un cazador tras decomisarle un lobo que luego fue robado

Un cazador abatió un lobo en 2013 en La Culebra. El Guarderío Medioambiental le requisó la pieza y, cinco años después, la Junta de Castilla y León ha indemnizado a este aficionado con más de 9.000 euros.
Lobo robado culebra Además de las cabezas de lobo, también fueron robados cráneos de venado y corzo.

Se trata de uno de los hechos más llamativos que se han conocido en los últimos tiempos. El cúmulo de sucesos comenzó en el año 2013. El cazador había obtenido un permiso para abatir un lobo en la Reserva Regional de Caza de la Culebra. El 23 de febrero, el aficionado se desplazó hasta el coto de Gallegos del Campo y, tras un rato de espera, se hizo con el animal.

 

Cazador denunciado

 

Se trataba de un lobo de más un metro de longitud, casi 75 centímetros de altura y 35 kilos de peso. El cazador puso a la guardería y a la Guardia Civil al corriente. Pero se encontró con una denuncia de los medioambientales, los cuales argumentaron que el cánido había sido abatido en un día de fortuna. 

 

A raíz de ello, este cazador riojano, que responde a las iniciales de R.V.M., fue sancionado con 437,25 euros de multa, la retirada de licencia de caza y la inhabilitación por un año. El aficionado no se lo pensó y recurrió el expediente y comenzó entonces una serie de pleitos judiciales entre el afectado y la Junta de Castilla y León.

 

El Guardería señaló que la altura de la nieve se situaba en 25 centímetros y el agente de campo de "11 en el punto más alto, y 4 en el más bajo". Por su parte, la defensa argumentó que la medición de los guardas se produjo en zonas “donde había escobas”. Además, en el juicio quedó probado que otro lobo había pasado por el mismo punto sin dejar huellas en el manto blanco, por lo tanto, la huida del animal “no estuvo limitada por la nieve”. En este caso, la justicia daba la razón al cazador.

 

El cazador reclama su pieza

 

Tras anular el expediente sancionador en 2016, el aficionado riojano reclamó en 2018 la devolución del dinero más los intereses, además de la pieza decomisada por la Guardería. Entonces se produjo otro llamativo hecho que volvió a truncar el triunfo de R.V.M. 

 

La cabeza del animal, tras ser requisada, había sido almacenada para su conservación en la cámara frigorífica existente en las dependencias de la oficina de la Reserva en Villardeciervos. En marzo de 2013, el aparato sufrió un fallo eléctrico y “todos los cuerpos de piezas de caza almacenados sufrieron un proceso de descongelación irreversible e incompatible con una nueva congelación”. 

 

Roban los trofeos

 

Entonces, la dirección de La Culebra optó por guardar solamente los cabezas de los ejemplares abatidos. Se trasladaron a las dependencias que Medio Ambiente regenta en  el monte El Casal, en Tábara. El cazador pidió por tanto el cráneo de lobo, pero no le pudo ser entregado porque para rematar la faena, el almacén de El Casal “sufrió un robo con fuerza” en 2015.

 

Al parecer, los ladrones sustrajeron cinco cabezas de lobo (incluida la del riojano), una de corzo y dos de ciervo, las cuales procedían en su mayor parte de decomisos. El informe habla también de "otras seis cabezas de ciervo procedentes de accidentes de tráfico y animales muertos". El celador de la zona denunció el robo, pero las autoridades no fueron capaces de dar con los delincuentes ni de recuperar los trofeos.

 

Al no existir seguro para estos casos, la defensa del cazador reclamó el valor del cánido en dinero. La Junta de Castilla y León había estimado dicha cifra en 9.261 euros. Así, el nuevo auto del Tribunal Superior de Justicia obligó al Gobierno regional a abonar la indemnización a R.V.M. en el menor tiempo posible. Según apunta La Opinión de Zamora, el cazador ya ha recibido el montante económico.