Pasar al contenido principal
El Tribunal Supremo anula el Plan del Lobo

No se cazarán lobos en Castilla y León definitivamente

Nuevo revés para los ganaderos y la Junta de Castilla y León. El Tribunal Supremo ha anulado el Plan de Conservación y Gestión del Lobo de 2016, por lo que no se podrán cazar cánidos en la región de forma definitiva.
Plan_lobo_Supremo_ Una imagen de archivo de un ejemplar de lobo ibérico.

Este fallo ratifica la sentencia que dictaminó anteriormente Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad y que, por lo tanto, desestima, el recurso de casación interpuesto por el Gobierno autonómico. 

 

Los animalistas se salen con la suya

 

Por lo tanto, los animalistas de Ascel (Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico) se salen con la suya. Y es que esta decisión del Supremo contenta a la organización que, desde el principio, ha sido la promotora de las denuncias.

 

Pero en el lado opuesta están los ganaderos. Ellos son los principales perjudicados por la prohibición de cazar al lobo, tanto al norte como al sur del Duero, lo que está provocando, según el sector, que haya crecido de forma espectacular la población de lobos.


 
Ya hemos informado en Cazavisión, en las semanas previas, que la población de lobos ha crecido un 20% en la región en la última década. Además, también se han incrementado los ataques del cánido en Castilla y León en casi un 40%. Pero parece que ninguno de estos datos le ha servido al órgano judicial.

 

El futuro de muchas familias en juego
 


Para los ganaderos, es la peor noticia posible que han podido recibir, pero tienen claro que las resoluciones judiciales hay que acatarlas. Si bien, insisten en que el lobo está en plena expansión y que hay poner remedio de alguna manera porque está en juego el futuro de muchas familias de la región.

 

Por su parte, Ascel hace oídos sordos. Para ellos, la sensación es que los problemas que están viviendo los ganaderos no son importantes, ya que no han hecho ni una sola alusión al asunto. Sin duda de juzgado de guardia. 

 

Consideran que no se puede seguir sosteniendo que una especie protegida pueda ser cazada y aseguran, sin ningún tipo de pudor y vergüenza, que cualquier otra medida al respecto de la Junta “acabará en la misma papelera”, en referencia al Plan de Aprovechamiento Cinegético del lobo 2016-2019, suspendido en estos momentos de forma cautelar.