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Se cobraron 98 venados, 28 jabalíes y 86 ciervas

170 cazadores y 1.000 perros en la montería de Azuaga

El 7 de diciembre tuvo lugar en la Sierra de Azuaga la montería que organiza el Ayuntamiento de la localidad pacense. En esta ocasión participaron en la cita montera 500 personas, de ellas 170 cazadores, y se cobraron 98 venados, 28 jabalíes y 86 ciervas.
Azuaga_M Algunos de los perreros y perros de rehala participantes en la montería de Azuaga.

Según Lucio Poves, en su crónica para Hoy.es, “el rito de la montería de Azuaga se cumplió según lo previsto. A las siete y media de la mañana se servían en la explanada de la plaza de toros las migas con torreznos para los monteros participantes y a las ocho y media comenzaron a salir las armadas para que los cazadores se colocaran en los puestos de cierre… Los primeros disparos no tardaron en escucharse y, en opinión de José Rodríguez de Sanabria-Hidalgo, concejal de Agricultura del Ayuntamiento, “la caza entró por zonas y no de manera homogénea en todos los puestos, pero en general todos disfrutaron de un día muy bonito y sin ningún tipo de incidencias”.

“La extensa mancha abierta a montear-cercana a las 3.000 Ha.- supone para los monteros un privilegio”, dice el capitán de la montería Martín Sánchez de la Vaquera, “por ser un cazadero natural donde, todavía, los lances no están asegurados como en el supermercado de caza que ofrecen las pequeñas manchas cercadas”.

Para poder mantener esta entrañable montería, a la que acuden cazadores de toda Extremadura y de comunidades tan alejadas como Valencia o Cataluña, el Ayuntamiento de Azuaga ha hecho este año un gran esfuerzo bajando el precio de los puestos de manera significativa. Los monteros forasteros pagaron por cazar 350 euros, cuando hace un par de años se superaban los 500.

La gran mancha de eucaliptos y pinos se cerró con 170 puestos, colocados en 18 armadas diferentes, soltándose un total de 50 rehalas, casi mil perros. La inmensidad de esta mancha -la mayor que se da en todo el país- lo define un hecho: desde el puesto nº 1 de la armada del “Costillar” al 15 de “Peñitas” hay una distancia por carril de más de 16 km.

La suelta de los perros tuvo lugar a las once de la mañana, momento en el que ya se habían escuchado disparos en todas direcciones. Los perreros con sus rehalas hicieron una labor extraordinaria en un día con mucho sol. Ciervos y jabalíes se movieron en todas direcciones pero especialmente en las zonas de ‘solanas’, donde se concentraron más los lances.

A la hora de comer se sirvieron los ya tradicionales garbanzos -en el cortijo de los Miradorcillos- para unas 500 personas, ya que una montería de estas características mueve -además de a los cazadores y acompañantes que llevan al puesto- a los guías, perreros, personal auxiliar para sacar las reses, postores, etc.

“Ese movimiento -nos dice el concejal- ha generado empleo y los hosteleros de la zona ven los restaurantes y sus habitaciones llenas durante el Puente de la Inmaculada; además, las ganancias de la montería, si es que las hay, se reinvierte en la propia sierra para mantenimiento de caminos o apertura de charcas”.

Los guardas de la Sierra de Azuaga, Rogelio González, Pedro Lozano, José Gallego y Raúl Romero se mostraron muy satisfechos, aunque en su opinión “los resultados han debido ser mayores y es que se ha fallado mucho por parte de los cazadores”.