Pasar al contenido principal
En la Región de Murcia

Cazadores que erradiquen el arruí

No es lo mismo pero se parece. Si hace días publicábamos que la Comunidad de Madrid está buscando cazadores que reduzcan la sobrepoblación de cabras monteses, ahora es la administración murciana la que recurre a los cazadores para erradicar el arruí.
Cazadores_ErradicarArrui_M Recechando arruís en Murcia.

Viene esto a colación de la reciente sentencia del Tribunal Supremo que prohíbe la caza del arruí, al que considera especie exótica invasora, y propugna su erradicación en toda España. Pues bien, la Consejería de Agua, Agricultura y Medio Ambiente de la Región de Murcia quieren que sean los cazadores los que acaben con esta especie en la autonomía si el Magrama da luz verde a la propuesta.

Para ello, ayer se reunió la consejera murciana del ramo, Adela Martínez-Cachá, con el presidente de la Federación de Caza de la Región de Murcia y vicepresidente de la Real Federación Española de Caza (RFEC), José Antonio Moreno. A esta reunión también acudió el director de la Oficina de Impulso Socioeconómico del Medio Ambiente, Juan Madrigal, quien señaló, según informa ‘La Opinión de Murcia’, que podría hacerse una excepción a la prohibición de posesión, tráfico, transporte y comercio de los arruís “si hay una estrategia de erradicación que incluya el uso de la caza. Sería utilizar la caza como mecanismo de gestión en la extinción de la especie”.      Por su parte, el máximo representante de los cazadores murcianos afirmó que esto “nos genera un perjuicio muy importante tanto desde el punto de vista económico como de gestión y deportivo”, por eso desde la Federación “estamos luchando por el cambio del catálogo que regula las especies alóctonas, pues creemos que en su día se basó en unos estudios no muy reales del arruí, referente a los daños y desplazamientos”. Además, comentó que “conseguiremos que el arruí se siga cazando en la Región de Murcia como una especie más”, como así también se pretende en la Comunidad Valenciana y Andalucía debido a los beneficios turísticos, cinegéticos y económicos que reporta el arruí.