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En Extremadura

Se estrena como socio en el coto cazando un jabalí espectacular: "le brillaban los colmillos"

Álvaro Jorge, un joven cacereño, se ha hecho este año socio del coto de Gata (Cáceres). Un estreno soñado, ya que ha cazado en espera un jabalí con unos espectaculares colmillos. Él mismo nos ha contado los detalles.
Se estrena como socio en el coto cazando un jabalí de espectaculares colmillos Álvaro con el soberbio jabalí que cazó durante la espera.

El cazador cacereño Álvaro Jorge se ha estrenado en su nuevo coto por todo lo alto, abatiendo en espera un jabalí realmente espectacular. Y es que este joven se ha hecho socio este mismo año. Él mismo ha narrado a Cazavisión los detalles de la espera que realizó en el municipio extremeño de Gata.

Álvaro colocó un tiempo antes una cámara junto al puesto. Poco después fue con un amigo y notó “que por allí había pasado algún bicho”. Entonces decidieron hacer la espera aquella noche. Al principio no escucharon nada, pero al mirar hacia el comedero “había un pedazo de guarro”. Cuenta Álvaro que el jabalí les vio y se asustó: “nos dio la vuelta, nos cogió el aire y se fue”.

Vuelta al puesto

El cazador regresó otra noche a ver si había mejor suerte. Esta vez se colocó con un treestand en un pino para tener mejor dominio del terreno. Después de más de dos horas en el puesto, “escuché unos pasos debajo de mí, súper silenciosos”. Pero cuando miro, no vio nada. Pensó que sería otro cochino que pasó de largo.

Acto seguido, aparece otro jabalí por el mismo camino por donde él había entrado. Álvaro asegura que “le brillaban los colmillos”. Esa vez estaba seguro que se trataba del guarro que había visto días antes.

Jabalí colmillos gata

El joven encendió la linterna, el jabalí se giró y, cuando estaba a unos 30 metros, disparó. El .270 Winchester Short Magnum le pegó de lleno en el codillo. Sabía que el animal “iba muerto”, aunque antes se metió a un regato cercano. Álvaro se bajó del puesto, llamó a un amigo y, cuando se acercó al regato, el guarro ya había caído.

“Al verlo fue espectacular”, explica Álvaro. Nos dice que es el tercer cochino que caza en su vida. El jabalí aún está en la taxidermia, pero apunta maneras. Por fuera tiene ocho centímetros y medio de colmillos. Añade el joven que el primero que abatió es algo más pequeño que este, “y las navajas midieron más de 20 centímetros”. A poco que tenga por dentro, el jabalí recién cazado por Álvaro tiene pinta de medalla.

Jabalí colmilos gata

Primer jabalí abatido por Álvaro, también con una boca tremenda