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en Lober de Aliste, Domez y Vegalatrave

Tras el incendio de Zamora, los cazadores se vuelcan llevando agua y comida a la fauna

Las imágenes de zorros, gabatos y liebres calcinadas dejan testimonio de la crudeza de un incendio en la fauna silvestre, algo que los cazadores conocen bien y se esfuerzan en paliar tars las llamas.
Tras el incendio de Zamora, los cazadores se vuelcan llevando agua y comida  a la fauna Los cazadores llevando comida a la luna. / Fotografías: La Opinión de Zamora

Zamora se ha visto sometida a la furia implacable y devastadora de un incendio forestal, que ha arrasado más de 500 hectáreas de monte y que incluso ha estado cerca de calcinar los términos municipales de Lober de Aliste, Domez y Vegalatrave. Por fortuna, no hay que lamentar daños personales aunque hayan ardido naves o incluso algunos efectivos del control del incendio. 

Lo que sí hay que lamentar son las muertes de cientos de animales de la vida silvestre, como son los gabatos, liebres o perdices, que se han visto pasto de las llamas. Y lo peor para la fauna está por llegar, ya que sobre el terreno calcinado, no ha quedado nada que sirva de alimento y sustento. 

En estas circunstancias, preocupados y dolidos por el terrible varapalo que supone el fuego para un ecosistema, los cazadores de la  zona han acudido para llevar comida e instalar bebederos, para ayudar en la medida de lo posible a los supervivientes del incendio. Una labor fundamental en el desarrollo inmediato de las especies en las zonas abrasadas y que se lleva a cabo por parte de los cazadores, de manera altruista y con financiación propia. 

animales calcinados

Imagen: La Opinión de Zamora

 

No ha quedado nada a salvo; si hubiera zonas libres del fuego, los animales tendrían un resguardo, pero así los que han sobrevivido están indefensos”, comentaba Miguel Ángel Rivera, presidente del coto de Domez, al diario La Opinión de Zamora. “No hay una triste mata donde puedan esconderse, sobre todo los animalillos, y si no les ayudamos un poco, quedan al aire libre y las águilas les van a atacar”, prosigue con preocupación. 

“El fuego no ha dado tregua, no hay nada donde la fauna salvaje pueda esconderse, los animales están desubicados cuando no heridos y con escasas posibilidades de supervivencia. El ciervo se mueve más y puede ir a otras zonas, pero un animal como el conejo, que es territorial, si no les echas algo de comer y beber, lo van a pasar muy mal”, proseguía el presidente del coto en sus declaraciones al diario.