Pasar al contenido principal
Una persona detenida y cinco investigadas en la Operación 'Milady'

Mazazo al furtivismo de machos monteses en Gredos

Lo ha llevado a cabo la Guardia Civil de Ávila, en el marco de la Operación ‘Milady’, sobre una trama furtiva que operaba en la Sierra de Gredos sobre la cabra montés, y fruto del cual hay una persona detenida y cinco investigadas.

Que el macho montés es la especie más exclusiva de nuestra caza mayor y la que más interés despierta entre los cazadores internacionales es algo que nadie duda a estas alturas. Tampoco que, a pesar del crecimiento de las poblaciones de cabra hispánica y de su expansión territorial en los últimos años, la Sierra de Gredos sigue siendo el escenario por excelencia para su caza a rececho.

Y si ambas cosas anteriores no admiten discusión, desgraciadamente el furtivismo sobre esta joya de nuestra fauna cinegética en el entorno de la Reserva Regional de Caza de Gredos es algo que sigue ahí, a pesar de los esfuerzos de las autoridades y de los propietarios de los terrenos que conforman la Reserva, unos esfuerzos que, al menos en el caso que nos ocupa, han dado resultados a través de la Operación 'Milady’ de la Guardia Civil de Ávila, que ha desarticulado una banda que se dedicaba al furtivismo de macho montés en la Sierra de Gredos, con una persona detenida y cinco investigadas por presuntos delitos de cohecho, administración desleal, falsedad documental y contra la Hacienda Pública, si bien se continúan gestiones ante la posibilidad de otras formas de actividades delictivas de las detectadas, así como las probables responsabilidades de otras personas o entidades. El equipo investigador ha instruido diligencias que han sido puestas a disposición del Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción de Piedrahíta.

Según informa Avilared.com, “el entramado sería para falsificar los permisos de caza de macho de cabra montés en la Reserva Regional de Caza de Gredos, y fue conocido en marzo, cuando la Sociedad de Propietarios de la Sierra de Gredos denunció la existencia de documentación aparentemente manipulada para amparar cacerías de ciudadanos extranjeros. Desde la Junta se corroboró este hecho al detectar una licencia de caza falsa que había sido utilizada por un estadounidense para cazar un macho de cabra hispánica.

Tras unas primeras investigaciones se descubren indicios suficientes para sospechar que con la colaboración necesaria de algún trabajador de la Reserva y operadores turísticos de actividad cinegética, conocidos como "orgánicos", se conseguían fácilmente la documentación necesaria para que sus clientes pudieran realizar viajes con fines de caza y cobrarse ejemplares de cabra hispánica. Tras la falsificación de la documentación y haber finalizado la cacería, realizaban las gestiones a posteriori de forma ordinaria falsificando la firma incluso del propio cazador, por lo que él mismo nunca era consciente del precio real de lo que cazaba. Con estos datos un equipo de investigación de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Ávila, con apoyo de investigación tecnológica, inició la operación Milady.

Desde el inicio se confirmó que la licencia falsa era un simple error cometido por una trama organizada, la cual dejaba ver los ilícitos negocios de un entramado a través del que se manipulaban irregularmente permisos de caza de macho de cabra montés en la reserva de caza, los cuales están regulados por la Junta a través de un plan cinegético adjudicado a la asociación de propietarios, que habitualmente es de algo más de 200 machos y que adjudica en la tradicional subasta anual. Cuando no se adjudica este cupo, la Asociación de Propietarios puede adjudicar directamente las autorizaciones, pero nunca a menor precio que el establecido como salida en la subasta. En este caso llamaba la atención que la mayoría de estas adjudicaciones eran adquiridas por los denominados “orgánicos” u operadores turísticos, quienes las adquieren con unas ventajas económicas sobre el resto a través de regalos de piezas o precios más bajos. (...)
Durante la investigación han sido detectados y analizados más de 250.000 archivos informáticos, que previamente en su gran mayoría habían sido borrados, si bien el Equipo de Delincuencia Tecnológica de esta Unidad ha podido recuperar la mayoría de ellos con programas de análisis forense telemática. Se ha permitido establecer cómo se realizaba la falsificación de los permisos de caza y la valoración de los mismos. Dichos análisis pusieron de manifiesto cómo se realizaban y confeccionaban Permisos de Caza de dicha especie, para lo que se utilizaba fraudulentamente las firmas digitalizadas del Director de dicha Reserva y de la Responsable del Medio Natural en la Provincia de Ávila, así como diversos formatos de permisos y autorizaciones supuestamente normalizados".