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Había permitido el control sobre ciertas especies

Castilla y León rectifica y prohíbe la caza durante el Estado de Alarma

Anteriormente, la Junta había permitido la caza de especies como conejos, corzos, jabalíes y ciervos para preservar la producción alimentaria de las explotaciones agrarias. Tras las suspicacias, el Ejecutivo ha rectificado y ha prohibido la caza.
Caza Castilla y León prohibida En un principio, se permitió la caza de algunas modalidades no colectivas.

La Junta de Castilla y León se ha visto obligada a dar marcha atrás debido a las suspicacias generadas. Este pasado miércoles 18 de marzo, tal y como informábamos en este medio, el Ejecutivo regional autorizaba la caza de conejos, jabalíes, venados y corzos por los daños que provocan en los cultivos. La Junta defendía que esta actividad pertenecía a “la protección de las explotaciones agrarias frente a agentes nocivos es parte de la actividad profesional agraria”. Y es que, en estos momentos, preservar la producción agrícola es fundamental para dotar a la población de productos de primera necesidad.

No obstante, rápidamente surgían en las redes las reacciones contrarias a esta medida. Por ello, la Junta ha dado marcha atrás y ha prohibido totalmente la caza en todo el ámbito de la comunidad autónoma.

Así, la Consejería de Fomento alega que “la interpretación no adecuada de la nota interior puede generar situaciones contrarias al cumplimiento del Real Decreto y su finalidad”. Por ello, deja sin efecto las decisiones acordadas recientemente “habida cuenta que su interpretación pudiera tener la operatividad de generar situaciones contrarias al cumplimiento del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, de declaración del Estado de Alarma, debiendo ser preponderante la seguridad jurídica y la claridad taxativa en el cumplimiento de dicho Estado de Alarma y el Real Decreto que lo declara”.

Caza por control con limitaciones

En la norma que la Junta Castilla y León hizo pública, se permitía la caza como justificación al sustento alimentarios que ejercen las explotaciones. En cuanto a la caza de conejos, nunca se podían superar las cuatro personas como máximo, y siempre respetando entre ellas la distancia de seguridad.

Asimismo, tampoco se autorizaron las modalidades colectivas en lo que respecta a la caza mayor (jabalíes, corzos y ciervos), como son gancho, montería o batida. En este caso, se podían llevar a cabo jornadas de espera. Así, el texto aclaraba en todo momento que “quedarán suspendidos temporalmente los controles autorizados que no se ajusten a este criterio”.