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La información que pueden dar los cazadores es muy necesaria para su correcta gestión

Qué debemos hacer para que la caza de becadas siga siendo sostenible

Recientemente se convocó a cazadores, técnicos y guarderío de Navarra para una interesante conferencia, impartida por el biólogo del IREC José Luis Guzmán, donde disertó acerca de herramientas para mantener la sostenibilidad de la caza de la becada.

En primer lugar, y en lo que respecta a Navarra, hemos de romper una lanza a favor de los compañeros navarros de la Delegación del Club de Cazadores de Becada (CCB) que, capitaneados por Miguel Minondo, y de la Asociación de Becaderos Navarros (ABN), dirigidos por David Lizaso, los cuales llevan desde los años noventa trabajando denodadamente realizando estudios de esta especie y de su comportamiento, aportando multitud de datos de capturas y jornadas de caza, anillando de ejemplares, o siguiéndolas mediante radiolocalización en su periplo migratorio. Datos que siempre han estado a disposición de la Administracion para mejora de la gestión de esta especie que tiene enamorada a una gran cantidad de cazadores navarros.

Llegar a la ciudadanía

Se comentó que uno de los grandes retos de la ciencia moderna es llegar a la ciudadanía, que ésta comprenda la relevancia del método científico y se sienta partícipe en los proyectos de investigación. El mundo de la caza no es una excepción en esta falta de entendimiento, siendo uno de los grandes mitos pensar que toda investigación en materia cinegética tiene como fin promover normativas cinegéticas más restrictivas. Esto no puede estar más lejos de la realidad, ya que las investigaciones científicas tienen como finalidad conocer mejor el mundo que nos rodea, sin posicionamientos políticos o ideológicos de partida. En el caso del estudio de los recursos naturales, como es el caso de la caza, una de las prioridades de la ciencia sería determinar las causas que explican su abundancia, siendo fundamental conocer cómo se relacionan las tasas de extracción con las de renovación.

En la actualidad, se nos presentan grandes oportunidades para salvar esta brecha entre ciencia y caza. Por una parte, existe una corriente conocida como ciencia ciudadana, en la que se promueve una suerte de colaboración entre científicos y ciudadanos. De tal forma que los ciudadanos, en tanto que usuarios del recurso, participarían en la toma de datos, mientras que los científicos se encargarían del diseño experimental, así como del análisis e interpretación de los resultados.

La caza de la becada, claro ejemplo de ciencia ciudadana

Diversos colectivos de cazadores llevan décadas tomando datos del resultado de sus cacerías y poniéndolos a disposición de instituciones científicas. Hasta el momento, dicha información se ha venido recogiendo mediante cuadernillos de caza o mediante el uso de plataformas web. Ambas herramientas están prestando un servicio estupendo, pero presentan potenciales mejoras como la necesidad de digitalizar la información generada por los cuadernillos, o la complejidad de las plataformas web.

App Becada

El desarrollo de la App se enmarca dentro de la “Encomienda para la coordinación a escala nacional de la gestión cinegética de la becada”. Financiada por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) y el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) y cuyo objetivo es contribuir a la caza sostenible de esta especie. José Luis presentó la App Becada indicando que es una aplicación para móviles de descarga gratuita desarrollada con la finalidad de conocer cómo varía la abundancia y la presión de caza de la becada entre años y territorios, de tal forma que los cazadores de becada puedan participar en la monitorización de la especie mediante dicha tecnología.

Collares GPS, mantenimiento de días hábiles de caza o establecimiento de cupos anuales de capturas

Entre las preguntas que hicieron los asistentes a la conferencia, destacan los comentarios acerca de los anuncios de limitación del uso en la caza de la becada de collares con localización GPS, medida que tiene cazadores a favor y en contra y que ha sido pospuesta dos años hasta un estudio de sus pros y sus contras; si era más factible, en vez de plantearse limitar el número de días hábiles para su caza, establecer un número máximo de ejemplares a cazar por año; y la necesidad de estudiar la afección que pueda tener la caza de la becada en la tranquilidad de las poblaciones de jabalíes en los acotados al solaparse las zonas boscosas donde se cazan ambas especies.