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ANTE LA JUNTA DE ANDALUCÍA

Pacma intenta boicotear el proyecto para declarar como BIC monterías y rehalas

Pacma y Ecologistas en Acción han presentado alegaciones en contra del proyecto de la Junta de Andalucía, que pretende declarar como bien de Interés Cultural la montería y la rehala.
Los ecologistas se oponen frontalmente y muestran su indignación ante la posible declaración de monterías y rehalas como BIC. Los ecologistas se oponen frontalmente y muestran su indignación ante la posible declaración de monterías y rehalas como BIC.

La montería española y las rehalas, son una modalidad de caza que encierra cientos de años de historia, el buque insignia de la cinegética en España y un patrimonio único en el mundo. Las monterías son el grueso de cada temporada, una tradición que junto con la inseparable rehala, se mantiene viva en forma de legado. Tal y como anunciaba Lóles López, la Junta de Andalucía ha iniciado ya los trámites oficiales para la catalogación de monterías y rehalas como Bien de Interés Cultural (BIC). El Partido Popular andaluz ya desde la oposición, planteó la posibilidad de que así fuera y ahora “el expediente está ya en la consejería de Cultura y se inician los trámites para que el compromiso que adquirimos cuando estábamos en la oposición se lleve a cabo desde el gobierno”. 

 

Pacma publicaba mediante sus perfiles en redes sociales que ya han presentado las alegaciones correspondientes en contra del proyecto de la Junta que pretende declarar como BIC monterías y rehalas, aunque no se ha pronunciado aún sobre el contenido de sus alegaciones. Quienes sí lo han hecho ha sido el Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía de Ecologistas en Acción (GENA), liderados por su presidente Rafael Yus. Mediante un comunicado han defendido que “la caza ha perdido su función primigenia de proporcionar alimento, por lo que no está justificada su protección como bien de carácter etnológico, al igual que tampoco puede entenderse como un deporte ni como actividad que ayude al control de la población de especies cuya proliferación alteraría los ecosistemas y la biodiversidad”.

 

Publicación de Pacma en Twitter

 

“La actividad cinegética actualmente no se puede justificar por su valor como fuente de alimento ni como deporte, ni es recomendable para el control autónomo de poblaciones silvestres y tampoco por su presumible valor económico, ni nada tiene que ver con los valores etnográficos, por lo que queda totalmente injustificada la declaración de Bien de Interés Cultural”, declaraba Yus. Desde su punto de vista, tampoco queda justificada la labor socioeconómica de la actividad cinegética ya que por esta regla de tres, “tendrían que declarase BIC todas las pequeñas y medianas empresas, muchas de las cuales contribuyen a la perpetuación de determinados productos rurales con muchísima mayor justificación que la caza”.

 

Los ecologistas han arremetido contra la venatoria desde todos los ángulos posibles, reprochando la decisión del proyecto y anunciando que esto “supone el otorgamiento de una serie de privilegios que, en este caso concreto, pueden suponer la vulneración de principios y leyes de sectoriales, especialmente de carácter medioambiental”, a pesar de que la caza en Andalucía, como en todo el territorio nacional, es una actividad legal, ética y sostenible, que ha quedado demostrado mediante estudios su papel fundamental en la conservación -tanto de especies como hábitats- y su contribución socioeconómica al país.