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Entrevistamos a Álvaro Medrano, el cazador navarro que lo abatió

Así se cazó el corzo con sarna de Soria

Por su importancia e interés generado, porque el corzo no deja indiferente a casi nadie en nuestro colectivo, la información del abate de un corzo presumiblemente afectado de sarna en Soria se ha convertido sin duda alguna en la noticia de la semana.

Y como fuimos los primeros en hacernos eco del suceso en esta web, como nos parece de suma importancia el abate de este corzo enfermo, nos hemos puesto en contacto con su cazador, el ingeniero de Montes navarro Álvaro Medrano, para que nos dé más detalles del hecho en sí, a lo que ha accedido con toda amabilidad.

Prudencia hasta la confirmación

Vaya por delante que el animal está siendo analizado en estos momentos por las autoridades de la Junta de Castilla y León y que aún no se puede confirmar que se trate de sarna y, en caso de serlo, qué tipo de sarna es, si bien la mayoría de los que han podido ver las fotos, cazadores y no cazadores, coinciden en que estamos ante un caso de esta enfermedad.

La mayoría de los que han podido ver estas fotos, cazadores y no cazadores, coinciden en que estamos ante un caso de sarna.

Localización

Señalar que los machos de corzo del coto soriano donde ha sido cobrado este ejemplar los cazan desde hace tres o cuatro años dos aficionados de Tudela (Navarra), Álvaro Medrano y César Varón.

Álvaro Medrano con un gran corzo cazado el año pasado en el mismo coto donde el 1 de mayo de 2018 abatió el corzo con sarna.

Álvaro Medrano con un gran corzo cazado el año pasado en el mismo coto donde el 1 de mayo de 2018 abatió el corzo con sarna.

 

Acerca de la localización de este corzo, Medrano nos comenta que lo vio la tarde del miércoles 25 de abril, en una zona cercana a una carretera a la que había acudido por encontrarse en varios puntos del coto con agricultores echando herbicida a las siembras.

 

El macho se encontraba junto a una corza a última hora, pareciéndole más alto de lo que en realidad era a través del telescopio. Como la luz no era la mejor, este recechista notó algo raro en él, pues se encontraba como atontado, con actitud enfermiza, además de no poner las orejas tiesas y tampoco hacer demasiado caso a la corza.

En cualquier caso, a nuestro cazador la extraña apariencia del macho y la altura del trofeo le parecieron suficientes argumentos como para considerar aquel corzo como candidato a ser abatido.

1 de mayo

Y fue el festivo 1 de mayo, el martes pasado, cuando Álvaro y César, tras haber salido cada uno por una parte del coto a primera hora, se reunieron y decidieron ir, en compañía del sobrino de César, Marcos Huguet Varón, un joven de doce años al que están introduciendo en la actividad venatoria, en busca del raro corzo avistado por Álvaro la semana anterior.

En el mismo lugar aunque esta vez de mañana, con buena luz, se encontraba el macho con la hembra, viéndolo con el telescopio a 200 metros y concluyendo que estaba enfermo

Corzo enfermo abatido por Álvaro Medrano el 1 de mayo.

Los animales estaban en una siembra de trigo, entre el río y la carretera, por lo que les realizaron una entrada hasta colocarse a unos 100-120 metros, desde donde Álvaro realizó un certero disparo con su rifle Blaser R8 Professional en calibre .270 WSM, en el que lleva montado un visor Schmidt&Bender 2,5-10x56.

Aunque era claro que aquel corzo no estaba bien, fue realmente al llegar al mismo cuando se dieron cuenta del avanzado estado de la enfermedad que padecía, que presumieron sarna.

Medidas que tomaron

Así las cosas, ni Álvaro ni César dudaron un instante en ponerse en contacto con unos amigos guardas para que les aconsejaran qué debían hacer ante un animal de estas características.

Primero de todo les comentaron que no lo tocasen, pidiéndoles además la ubicación del ejemplar para acudir a recogerlo, algo que no tardaron en hacer porque Álvaro les proporcionó las coordenadas GPS del lugar en el que había caído el corzo.

Lamentable aspecto en el que se encontraba el corzo por el avanzado estado de la enfermedad.

En estos momentos, según nos asegura este cazador tudelano, las autoridades sanitarias y medioambientales de la Junta de Castilla y León están siguiendo el protocolo habitual en estos casos, tras haber tomado las muestras pertinentes a fin de saber si se trata de sarna y, en caso afirmativo, conocer qué tipo de sarna es.

En cuanto se tengan los resultados, tanto Álvaro como César serán los primeros en saberlo, ya que para ellos es crucial saber el estado sanitario del coto en el que practican los recechos.

Además, no conviene olvidar que junto a este corzo había una hembra, que aunque aparentemente les dio sensación de normalidad, sería importante saber si podría haber sido contagiada.

Soria y la sarna en venados

La provincia de Soria no es ajena al problema de la sarna, si bien los únicos casos detectados hasta el momento habían tenido como protagonistas a los venados, por lo que este corzo, de confirmarse el positivo en esta enfermedad y al menos que nosotros tengamos conocimiento de ello, podría ser el primero con sarna en Soria.

Es más, estos dos cazadores navarros, que antes dedicaban algunas jornadas a las batidas pero ahora se centran en los recechos, los cuales compatibilizan con las jornadas de menor a perdiz y codorniz, afirman que aunque su coto no cuenta con poblaciones estables de venado y jabalí, no así los circundantes, el año pasado apareció un venado muerto de sarna en una parte del mismo.

César con un bonito corzo cazado esta temporada, antes de que su amigo Álvaro abatiese el macho con sarna.

César Varón con un bonito corzo cazado esta temporada, antes de que su amigo Álvaro abatiese el macho con sarna.
 

También hemos hablado con Álvaro Medrano sobre otras patologías que afectan en la actualidad a los corzos, pero nuestro protagonista nos comenta que ellos aprovechan siempre la carne de las piezas que cobran, no habiendo detectado nunca larvas de Cephenemyia stimulator ni otros indicios que les hicieran suponer que los animales pudieran estar enfermos.

(José María García Medina)