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Claves de la alimentación de los ungulados en agosto

Agosto es un momento especial para las especies de ungulados, y especialmente para ciervos y gamos, que se encuentran en la recta final de la formación de sus cuernas antes de la berrea y ronca respectivamente, y aquí la alimentación es clave para ese fin.
ciervo, venado

Pero antes del celo de venados y gamos, el corzo es la primera especie en registrar su fase de celo anual, precisamente en agosto.  En cuanto al resto de especies de cérvidos peninsulares, se encuentran ultimando la estructura de sus trofeos, con los que en pocas semanas tratarán de enfrentarse a una nueva temporada de celo.

En todos los casos, las hembras de los ungulados silvestres seguirán con el cuidado de sus crías, que por estas fechas ya contarán con un desarrollo importante, y que han comenzado a combinar en su alimentación la leche que le siguen aportando sus madres con la aportación herbácea.

Distinta oferta herbácea según latitudes

En la oferta herbácea, en general, podemos decir que nos encontraremos con dos realidades totalmente opuestas en función del área de la que hablemos. Así, mientras que en las áreas de montaña y tercio norte peninsular el verano coincide con la época de mayor abundancia y producción de pastos, en las zonas bajas y en la mitad sur peninsular la llegada de estas fechas coincide con la fase más crítica del ciclo anual.

Esta circunstancia condicionará el manejo que hay que realizar del medio. La escasez de alimento puede ocasionar el desplazamiento y concentración de los ungulados, con los consiguientes problemas de competencia, debilidad y aparición de enfermedades, junto con el incremento de las posibilidades de contagio.

Para tratar de combatir la escasez de alimentos, algunos ungulados como el ciervo, han desarrollado estrategias alimentarías diferenciadas en función de la época del año. De esta forma, en épocas de escasez el ramoneo adquiere una mayor importancia en su alimentación durante esta época.

Ayudas que podemos proporcionar

Pero si el alimento es un aspecto clave durante las próximas semanas, no lo será menos la disponibilidad de agua, puesto que coincidiendo con la época de mayores temperaturas y por tanto mayores necesidades hídricas de los animales, la alimentación que ingieren tiene un menor contenido de humedad y por tanto les obliga a la ingestión de una mayor cantidad de agua.

Por ello, durante esta época también será fundamental revisar los puntos de agua, determinando tanto la oferta como la calidad de esa agua. La realización de mejoras en el acotado, como siembras para la caza o nuevos puntos de agua, permitirán afrontar este periodo con un menor impacto sobre los animales.

Sin embargo, si a pesar de esto la escasez persiste debido a una climatología anómala, puede ser necesario planteares el aporte o suplementación, con el objetivo de paliar temporalmente esas deficiencias.

Por último, desde el punto de vista de la gestión, se puede aprovechar esta época, en la que se incrementa el movimiento de los animales en la búsqueda de comida y agua, para evaluar el éxito reproductor de cada especie. Hay que tener en cuenta que esta información será clave para ajustar el plan de caza que comenzará a ejecutarse en pocas semanas.
(Texto: Jesús Llorente. Fotos: Alberto Aníbal-Álvarez).