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II Montería Femenina de Galicia

Crónica de una hija de Diana

El pasado domingo día 27 de enero fue un día grande en Cea, en la provincia de Ourense, donde una veintena de cazadoras provenientes de todos los puntos de Galicia hemos participado en la II Montería Femenina de Galicia.
II Montería Femenina

Esta II Montería Femenina estuvo promovida y apoyada por la Asociación de Clubes y Cazadores de Mayor de Galicia, Monteros Galaicos y la colaboración de la Federación Gallega de Caza.

Fue un día de fiesta, de exaltación de una pasión que nos une, de solidaridad, cordialidad, donde la caza se presentó como una actividad que no hace distingos de edades ni de sexos.

Una montería organizada de manera impecable, tanto en la colocación de las posturas, como en el sorteo de los puestos, como en el recordatorio y las indicaciones de las normas de seguridad, sin ningún tipo de privilegios ni diferencias.

A las nueve de la mañana, cazadores y cazadoras participantes, un total de cincuenta, se reunían en la cafetería Kanela Drink con todas las ilusiones puestas en una jornada que se presentaba pasada por agua, pero que no por ello desanimaba las expectativas del día.

Las primeras armadas de cierre partieron prestas a sus respectivos puestos siguiendo a sus postores, y después de unos minutos les seguían las traviesas.

Tengo que confesar que, durante el sorteo, crucé los dedos para que no me tocase el río. Estaba concienciada y preparada para que el agua me viniese desde arriba, pero…el río…¡no! La diosa fortuna me sonrió, a otros y otras no tanto, pero así es la caza, que tiene mucho de suerte y de capricho.

Trabajo excelente de los rehaleros, entre los cuales también se contaba con chicas, lluvia incesante, frío y humedad durante toda la mañana… pero también tiroteo, emoción y movimiento de muchas piezas. Desde mi puesto en la Armada Nova pudimos sentir el temblor de la tierra al paso de los corzos, simplemente por ese momento vale la pena cualquier desvelo, y me entenderán aquellos y aquellas que lo viven. Además me siento especialmente orgullosa de haber dispuesto durante ese día de mi propio “secretario”, Santi, que suele acompañar siempre a su padre durante las largas jornadas de caza pero que esta vez prefirió acompañarme a mí, haciéndome más ilusionante, si cabe, la montería, porque no hay nada como los ojos de un niño para hacernos ver toda la magia que nos rodea en el monte, ni nada como sus oídos para percatarse de todos sus misterios.

Se abatieron cuatro jabalíes, uno de ellos bajo la certera puntería de una de las chicas, Belina García, campeona de Recorridos de Caza. Algunas de las cazadoras tuvieron oportunidad pero no les sonrió la ocasión, aunque disfrutaron igual del lance… ¡así es la caza!

Éxito absoluto, una jornada especial donde se reunieron familias completas de cazadores, madres con hijos, padres e hijas, esposas y compañeras, chicas muy jóvenes y otras más veteranas, ejemplo absoluto de respeto, entrega, cordialidad y amistad, apostando por la caza sostenible y respetuosa, por la caza social e igualitaria.

Durante la comida, en el restaurante Ateneo, se compartieron todas las anécdotas y aventuras de la jornada. La armada del Río tuvo que atravesarlo en un tablón aferrándose a unas ramas, ante la inminente crecida de sus aguas, y su afamado postor Cayetano acabó sintiendo en sus carnes la frialdad de las mismas después de haber ayudado a atravesarlo a todos y todas las cazadoras y caerse al río al romperse la rama a la que se aferraba. No era por casualidad que yo temiese esos puestos, no me equivocaba, no… Cayetano junior abatió su primer jabalí, y ante el orgullo de sus padres, Mónica y Cayetano, recibió “su bautizo” como manda la tradición montera.

Las mujeres participantes en la montería recibimos una navaja como obsequio y recuerdo del acontecimiento de parte de la Federación Gallega de Caza.

Un encuentro donde las mujeres fuimos las protagonistas, tanto las cazadoras, como las realeras, como las acompañantes a sus maridos, padres y parejas…allí estaban María con su esposo y sus hijos; Susi, la reportera de Arrotea, con su marido Alejandro; la familia de Cayetano al completo, a la cabeza la matriarca  Mónica ejemplo de entrega, cordura y  nobleza; Amelia Vila, Manuela Fernández, Nicolasa, Estela, Belina, Genma, Mª José Fdez Mancelle, Mª Carmen Díaz, Verónica, Mª Estela, Lucía Saborido, Diana, Andrea… Allí estábamos compartiendo monte, caza y mantel en un día memorable para la caza en Galicia, donde se pone de manifiesto que ella, la diosa Diana, está presente y que sus seguidoras somos muchas y de siempre, y que podemos aportar afición, sensibilidad y ganas, porque somos la savia nueva que puede alimentar ese árbol adormecido, vilipendiado, olvidado, descuidado y rechazado por los intolerantes de nuestro mundo cinegético.

¡Yo os saludo hijas de Diana! ¡Seguid su senda! ¡Sois libres para hacerlo!

Nota: Mi más profundo agradecimiento a Monteros Galaicos y a su mentor Óscar Garriga, a la Asociación de Cazadores de Mayor de Galicia, a la FGC, a todas las compañeras participantes, a los rehaleros y realeras, a los compañeros que completaron los puestos…y muy especialmente a mi “secretario” Santi …¡el futuro!

Por Mª Ángeles Marcos Alonso.