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Superado el ecuador numérico en la entrada de palomas

¡Ya ha entrado más de la mitad de las torcaces de pasa!

Ayer, 30 de octubre, tal y como dije en el seguimiento nocturno de mi post, pasé la mañana entre nieblas, fríos, lluvias y brumas. Pero en un momento dado del mediodía, vi pasar unos bandos tremendos de torcaces como no había visto todavía, este año.

Por mi puesto en la Sierra de Cantabria no pasaron más que una pareja de montañeros perdidos y temerosos de que habían visto “hombres con rifles por el camino”. Les invité a que leyeran el cártel de la entrada del camino donde se dice, en dos idiomas, que se estaban cazando palomas. No. No les di mucha conversación por tratarse de minúsculos sujetos en busca de aventuras que den valor a su monótona y servil vida.

De vez en cuando alumbraba un poco el sol para luego oscurecerse con la niebla, motivo por el que monté mi aparato meteorológico, busqué setas, subí al puesto y no me entraban más que zorzales de ciento en viento. Como esperaba la visita de uno de mis hijos con mi nieto mayor, aguanté el tirón y vi que por los Montes de Toloño algo se movía. Claro, ahí hay puestos palomeros y yo no tengo permiso para cazar en ninguno de ellos aun cuando la mayoría estaban vacíos como consecuencia de la carestía con la que se habían pretendido vender. Pero como conozco a fondo la zona, me acomodé en un saliente del monte cuyas vistas eran fabulosas. Me podría haber colocado mejor, pero tenía la escopeta enfundada en el coche y éste a la vista por si acaso. Tengan cuidado con los coches.

No me había instalado todavía cuando de entre la niebla salió un bando morrocotudo. Con niebla más luz mortecina y cambiante, no se pueden hacer buenas fotografías. Pero lo intenté y como colofón final vi el mayor bando de este año a una altura increíble. Luego, seguí en mi acomodo y vi hasta un paso de cormoranes que pude retratar de forma manifiestamente mejorable. Como el movimiento de coches y las paradas al lado del mío me decían muy a las claras, sin pronunciar palabra, que ése era un lugar palomero que no espantaba las palomas a nadie, pero como cacé tantos años en ese coto, todavía subyacen viejas quimeras que llenan las mentes vacías de burdas mentiras trufadas de engaños. Motivo por el que me fui a mi puesto y la cosa pintaba mal, así que me vine despacio a casa.

Las palomas torcaces venían como perseguidas por el diablo. Yo no sé si barruntaban la lluvia de hoy o huían despavoridas de los temporales de Alemania y sus alrededores. Pero no me cuadra el asunto, pues me terminan de decir que en Las Landas hay palomas picadas al maíz cosechado y no recogido a punta pala.

Ya pasarán

El ecuador numérico de la pasa lo terminamos de rebasar. ¿Pasarán todas en un golpe de pasa y luego seguirán pasando de forma chorreada? Ni idea. Habrá que  estar atentos a una meteorología que además de no acertar ni una, en cada web dan los datos de forma diferente. De todas las maneras, quienes han pagado de 100 a 1.000 euros por puesto están que trinan y el año que viene quedarán más puestos libres todavía. Miren ustedes, por lo menos 1/4 de los puestos de pasa ya no se utilizan para nada debido al cambio climático y a un coste abusivo al que hay que añadir el precio de la gasolina. ¡Que no! Que la economía no está para semejantes tropelías. Quienes pagan 6.000 euros por un puesto, van a pagar la citada cantidad y si hace falta pagar el doble, lo van a hacer sin pestañear, pero quienes pagan de 100 a 1.000 euros, repito, no van a poder resistir una cada vez mayor presión económica para no coger nada.

Las estadísticas de adjuntos

Les ruego que echen un vistazo a las estadísticas y las gráficas que les acompaño en la sección de adjuntos de este mismo post. Pues es lo que se publica y por supuesto que todas las palomas que pasan no se contabilizan, ni mucho menos, pero nos servirá de orientación para proceder en consecuencia junto a las tampoco nada precisas predicciones meteorológicas. Es lo que hay. Tengan muy presente que un día de los de niebla o lluvia, las torcaces pueden encontrar un paso limpio entre las nubes y darnos una sorpresa. De todas las maneras, ya estamos en periodo de pasa y veremos ánsares, grullas, cormoranes, avefrías y una multitud de aves con la que también se disfruta contemplándolas y fotografiándolas.  

Nota final. Este post lo he escrito de golpe y porrazo contrastando mis datos con los de amigos tales como José Luis Peña.

(Texto y fotos: Miguel Ángel Romero Ruiz)