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Actividad en plena primavera para las especies de caza menor

Llegan las codornices a la Península Ibérica

Con la venida de la primavera se produce uno de los fenómenos cinegéticos anuales más importantes, como es la llegada a la Península de la codorniz. El proceso de la migración de la codorniz no es muy conocido, existiendo muchas incógnitas sobre ella.
codorniz

De acuerdo con las referencias bibliografías existentes, se puede indicar que la llegada de las codornices se produce principalmente durante este mes, con pequeñas variaciones en función de las condiciones climáticas y/o fenológicas de los cultivos. A partir de ese momento, la altitud y la latitud jugarán un papel determinante a la hora de definir el momento de llegada de las codornices a los cuarteles de cría.

Los machos entran primero

Un aspecto curioso de la migración de estas aves es la existencia de un desfase entre la llegada de los machos, que la realizan con antelación al de las hembras, cuya llegada permite dar comienzo al proceso reproductor con el emparejamiento. De acuerdo con las investigaciones de Puigcerver, uno de los mejores conocedores de los movimientos de la codorniz, una vez establecidas en la Península, se produce variaciones en la distribución más complejas que un simple movimiento migratorio.

Este fenómeno, denominado nomadismo evolucionado, trata de explicar los movimientos de muchas codornices que abandonan las áreas de cría en cuanto las condiciones se vuelven desfavorables.

¿Y qué hacen perdices, conejos y liebres?

Mientras tanto, el resto de especies sedentarias dan continuidad a su reproducción. Así, durante estas fechas, la perdiz, una vez consolidado el proceso de formación de parejas reproductoras y definido el territorio que ocupará cada una, se afanará en la búsqueda del lugar idóneo en el que realizar la puesta, comenzando a partir de ahí una de las fases más críticas de su ciclo anual.

Por su parte, conejos y liebres, que ya tuvieron sus primeras crías hace algunas semanas, estarán a punto de vivir su independencia. Esta circunstancia añade un punto importante de vulnerabilidad, pues los jóvenes que se emancipan apenas tienen experiencia, circunstancia que aprovecharán sus predadores.

Cuidado con los nidos y crías

La posibilidad de encontrar nidos y abundantes crías durante este mes debe hacer que se extremen las precauciones a la hora de realizar ciertas actividades, con el fin de que las interferencias y los impactos sobre los nidos y crías sean mínimos. Entre las actividades que se realizan durante estas fechas y cuyo impacto es notable se puede señalar la siega de los forrajes, las aplicaciones de productos fitosanitarios o el pastoreo.

En cuanto a las actuaciones prioritarias, durante esta época habrá que prestar especial atención al control de las poblaciones de córvidos, especialmente de urracas y cornejas, que si son muy abundantes pueden llegar a ser uno de los factores más limitante en el éxito reproductor de las especies de caza menor.

Las labores de mantenimiento de los puntos de agua, de los comederos, el aumento de los refugios especialmente en estas áreas tan afectadas por las quemas indiscriminadas, la realización de siembras así como la reducción de las labores o actuaciones impactantes, ayudarán a mejorar la reproducción de las especies de caza menor. (Texto: Jesús Llorente. Fotos: Shutterstock y Archivo).