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Perdices de granja: todas las claves

Para la caza soltada en el día, de cada dos perdices liberadas obtener una capturada, es una cifra bastante récord, que presupone buenos y potentes equipos de cazadores y perros.
erdizsilvestre060108 Perdices de granja: todas las claves

En el caso contrario, cazadores mayores que no prolongan su actividad más de dos o tres horas, se precisa soltar cinco perdices para que logren capturar un ejemplar. Entre ambas situaciones hay muchas intermedias posibles. Esto hace que el precio final de la perdiz de granja cazada deba considerarse multiplicando por dos o cinco el valor del precio de la perdiz comprada en la granja. A todo esto hay que sumarle el costo de los gastos generales del coto, más los propios del transporte y el trabajo de liberación. Con todo, al final el precio de la perdiz de plástico no es tan barato como inicialmente pensamos. Ese dinero invertido en mejorar la gestión del coto podría darnos iguales o mayores satisfacciones con caza natural silvestre. La principal diferencia es la inmediatez. La “caza” artificial es tan inmediata como la patada que hace salir a las perdices de granja de su caja de transporte. La caza natural exige mucho trabajo, paciencia, incertidumbre y esfuerzo.

Existen muchas técnicas que nos permiten dotar a la caza artificial de mayor calidad, por lo que logran que el sucedáneo se aproxime más a la caza natural. Además de conseguir minimizar los impactos, que las perdices de granja y la caza artificial ocasionan sobre las poblaciones silvestres y sus hábitats. El principal problema es que hay pocos cazadores y empresas interesados en aplicar y desarrollar estas técnicas. Tenemos muy asumido que la “caza artificial” cuanto más barata mejor y esto es una grave equivocación. Cuanto más barata, la caza es de menor calidad y más lejana a la verdadera caza. Para poder conocer los resultados de la caza artificial es necesario evaluarlos. Esto imprescindiblemente exige marcar las perdices de granja soltadas. Hay muchas marcas que es posible aplicar a las perdices de granja, las anillas, las etiquetas alares, los tatuajes, etc. Todas las marcas tienen ventajas e inconvenientes. El principal inconveniente es el trabajo que cuesta marcar los animales. Por eso debemos negociar que en el precio de las perdices de granja, se incluya su marcado.

Si las perdices de granja están marcadas podemos evaluar los resultados de las sueltas. Conocer cuantas perdices de granja se capturan y cuantas son silvestres. Cuantas perdices de granja sobreviven hasta los próximos días de caza, hasta la próxima temporada. También nos permite evaluar los éxitos y fracasos de los procedimientos utilizados en las sueltas (horarios, estrategias, materiales, etc). Además de poder hacer comparaciones entre animales que proceden de distintas granjas o de distintos lotes de cría de una misma granja. Marcar las perdices de granja soltadas es imprescindible para poder evaluar los resultados de nuestras inversiones económicas en la compra de animales de criadero, para conocer la calidad de estos animales en su “caza”, para no autoengañarnos y confundir las silvestres con las de granja. Debemos considerar que aunque en nuestro coto no se realicen sueltas, seguramente nos llegan perdices de granja liberadas en lugares cercanos. Por tanto, el marcado de las perdices de granja es un requisito racional y ético que debemos exigirnos todos los cazadores hispanos.

(Texto: Jesús Nadal. Universidad de Lérida. Fotos Alberto Aníbal Álvarez).