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Presididas por un fuerte calor y unos terrenos muy secos

Las primeras cacerías de conejos

Todo el que tiene un coto donde se autoriza la caza del conejo en lo que antes se denominaba "decaste", sale al campo con la ilusión de lograr muy buenas capturas y disfrutar de un gran número de lances.
CazaConejos_Verano_G Cazador tirando a un conejo durante el 'descaste'.
A la espera, a rececho, a la asomadilla, al pasillo, al salto…, la caza de conejos en verano depara numerosas y variadas oportunidades de contactar de nuevo con los cazaderos donde los rabicortos ofrecen una alta población y se autoriza su caza en verano, siendo por lo general jornadas intensas en las que en poco tiempo (a menudo dos, tres horas como máximo) se pueden lograr buenas perchas durante estos primeros días de caza.

Nos moveremos por baldíos, liegos, monte bajo, límite de cultivos, campos de almendros, olivos, bancales, cañadas, laderas y otros parajes y entornos donde el conejo hace gala de su explosión demográfica anual y provee de numerosos ejemplares parcelas donde se disfruta mucho con la caza del alegre rabicorto, la alegría del monte para muchos de nosotros. Te recordamos que nunca hay que tirar por ver si abato ese conejo tan lejano o demasiado cerca; tampoco a los que estén en zonas tapadas donde no podamos segundar el disparo o a los que salen hacia un compañero de caza. Recuerda que es una afición que nos permite equilibrar la densidad de conejos en el campo, pero en la que nunca debemos caer en el error de no respetar al máximo a las piezas de caza y al entorno donde nos movemos.

Posiblemente es algo de sentido común, pero es también lo que menos solemos tener en cuenta a la hora de movernos por el campo. Si quieres llegar a situarte a buena distancia de tiro del conejo o que el conejo que se está moviendo hacia tu postura no se alerte, mejor que busques amparo en las sombras de matas y árboles cercanos. Extrema también tu precaución a la hora de moverte por bancales, visos o laderas, de no proyectar tu sombra hacia la zona que cazas, evitando también que tu silueta se recorte en un desnivel, ya que esto lo perciben los conejos desde gran distancia y puedes provocar que se metan rápido a las matas o directamente al encerradero. Avanza despacio, en verano hay que sentir el campo y estar muy pendiente pues los conejos suelen estar por casi cualquier lado y en algún momento que no esperas puedes ver uno moverse o se te arrancará a tiro.

Debemos tener muy bien calculada la distancia de tiro efectiva según nuestra escopeta y los cartuchos empleados; en los recechos y esperas a conejos en verano hay ocasiones en las que debemos responder a las exigencias de un tiradero largo y algo tapado por las matas, y en estos casos hay que optar siempre por chokes medios y casi cerrados, y unos cartuchos que agrupen bien el plomeo en conjunción con estos chokes. Para cazar al salto, una distancia de entre veinte y treinta metros suele ser la habitual, con lances incluso más cortos; pero en las esperas en determinados escenarios, y sobre todo en los recechos, a veces hay que tirar unos metros más largo, y ahí es donde hay que saber calcular bien, pues tirar a un conejo que claramente está largo por probar sólo nos lleva en la mayoría de las ocasiones a herirlo y no poder cobrarlo al no llevar perro en estas cacerías. Asegura tus disparos, y si puedes, siempre mejor cinco metros más cerca que cinco más lejos.

(Texto: Paco Mateo / Fotos: A. A.-Á.)