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Descubriendo al braco italiano y al braco de Weimar

Magníficos perros de muestra, aquilatados cazadores, estrellas en sus países de origen, el braco de Weimar o Weimaraner y el braco italiano, aunque apenas son conocidos en España, son las otras estrellas de entre los perros de muestra europeos.
braco de Weimar, Weimaraner

En estas razas la riqueza sensorial de la nariz se pone de manifiesto muy pronto, y hay cachorros que antes de cumplir seis meses ya toman vientos. Las dos razas aquí propuestas se caracterizan por su facilidad de adaptación al cazador medio, ninguna de ellas es excesivamente veloz, pero ambas son muy seguras, permitiendo una buena percha.

En el momento de adquirir una raza poco difundida en el país, como ocurre con éstas, el cazador debe ser especialmente cuidadoso, pues es muy probable que encuentre cachorros procedentes de padres no cazadores, pero que los poseen particulares como mascota o, a lo sumo, para las exposiciones de belleza. Debe huir como gato del agua de tales perros, que en el campo no le darán más que quebraderos de cabeza.

Así es el Weimaraner

Se dan dos variedades de Weimaraner, una de pelo corto y otra con manto largo, si bien los cazadores centroeuropeos prefieren el de pelo corto por sus mejores aptitudes. El braco de Weimar es una raza inconfundible por su elegancia y su color, un atractivo manto con pigmentación uniformemente gris plateado.

En los campos secos de Castilla y Andalucía se confunde con el terreno cuando caza, lo que le permite aproximarse mucho a las piezas. Está dotado de un olfato extraordinario. Este perro es capaz de mantener todo su potencial olfativo cuando el calor es más abrumador, sobre un campo seco, en las condiciones más adversas.

El Weimaraner es el campeón en estos menesteres y por sus cualidades, es un típico polivalente centroeuropeo. En Alemania viene usándose con éxito en caza mayor sobre ciervo y jabalí, mostrándose agresivo y valiente, pero resulta sobre todo ideal para la perdiz pardilla en su tierra de origen, así como para nuestras patirrojas, tan bravas.

Tiene una gran agresividad cazando, un instinto depredador importante, aunque no es especialmente rápido. El club de la raza y sus pruebas de trabajo se encuentran entre los más exigentes de Alemania, donde está sometido a una rigurosa selección para obtener ejemplares verdaderamente útiles para la caza.

Su búsqueda es amplia, con un galope intenso, pero carente de la impetuosidad del pointer. Comparado con el braco alemán su galope en campo abierto no alcanza a igualar su recorrido de caza, pero como compensación es un perro muy seguro y metódico. Aprende fácilmente a respetar el vuelo y cobra con naturalidad. Por su potencia puede transportar grandes piezas sin esfuerzo. Acepta sin dificultad el adiestramiento, incluido la alta escuela.

Como los restantes perros alemanes es un animal para todo servicio, rastrea, avista, señala, cobra y su movimiento alterna un trote apretado y un ágil galope, sintiendo gran afición por las volátiles.

Trabajando en el cazadero

El porte de cabeza del braco de Weimar, muy ligeramente bajo la línea del dorso, tiende a bajar cuando las emanaciones le indican la proximidad de la caza. Sus orígenes lejanos le conducen a seguir la pista de la caza mayor, por lo que algunos controles en el suelo son posibles y están admitidos.

La muestra del weimaraner es una característica de la raza. La toma del punto es seria, de pie, la cabeza ligeramente debajo de la línea dorsal o en su prolongación, la cola bien tensa. Se libera una gran tensión que le empuja a acercarse a algunos pasos de la caza. El weimaraner muestra una gran seguridad al remontar la emanación.

En la guía a la orden el perro está siempre tenso; aunque en la dirección de la caza, permanece prudente. El Weimaraner cobra de forma natural la caza cuando su dueño le da la orden. Teniendo en cuenta la evolución de la raza desde hace unos diez años, se buscarán los ejemplares que muestren cualidades superiores en vez de sancionarles.

Existen muchas teorías acerca del origen del weimaraner. Aproximadamente a partir de 1890 comienza la crianza planificada de la raza efectuando las correspondientes inscripciones. Antes de comienzos del siglo XX, aunque muy esporádicamente, junto con el weimaraner de pelo corto aparecía una variedad de pelo largo. A partir de que se comenzó con su registro, la crianza fue pura, libre de cruces con otras razas, especialmente el pointer, siendo de los pocos perros de muestra continentales que se han librado de la influencia del gran venador británico. El weimaraner fue reconocida por la canina alemana en 1896.

El braco italiano

Dicen los italianos que es el mejor perro de muestra entre las razas continentales. Sin caer en tales alharacas, sí puedo acreditar que es un perro seguro, que se adapta bien a distintas condiciones ambientales.

En un trotador por excelencia, dotado de una notable resistencia física y un buen sentido venatorio, con un andar largo y cerrado. La búsqueda es minuciosa, batiendo el terreno con método y la muestra es firme y rígida, llegando a ella por una ralentización de la marcha. Si el perro se topa de improviso con la pieza, cae súbitamente en muestra, apuntando con la nariz el lugar en donde se encuentra. Tras el disparo es diligente en el cobro, tiene boca suave. Como todos los continentales de tipo antiguo caza en contacto directo con el cazador, sin distanciarse excesivamente ni independizarse de su guía.

Inicialmente se encontraban en la raza dos tipos, uno más liviano apropiado para la caza en zonas montañosas, y otro más potente, para los llanos, como las llanuras de Lombardía y del Venetto. Al hacerse oficial la raza se unificaron ambos tipos en un mismo estándar, pero no haciendo desaparecer ninguna de ellas, pues las variables de talla y peso que admite su estándar no se encuentran en ninguna otra raza.

Los machos pueden medir de 58 a 67 cm. a la cruz y tener un peso de 25 a 40 kg. Estos 15 kilos de peso y 9 centímetros de altura como margen son los que han permitido que ambos tipos se hayan conservado.

(Texto: Eduardo de Benito. Fotos: Weimaraner De Bertonata y Maite Moreno).