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Según una guía elaborada por ARRECAL

Si eres rehalero, te decimos qué pautas debes tener en cuenta durante el Estado de Alarma

Arrecal ha elaborado una guía especializada sobre las pautas que los rehaleros y dueños de perreras deben seguir durante el Estado de Alarma. A continuación, te contamos todos los aspectos a tener en cuenta.
guia arrecal rehaleros La guía recoge las principales pautas sanitarias y técnicas que deben seguir los rehaleros con sus perros.

Con motivo de la situación generada por coronavirus, la Asociación de Rehalas Regionales Caza y Libertad (ARRECAL) ha elaborado una completa guía para todos los rehaleros españoles en la que se aborda todo lo relacionado con el Bienestar y la Sanidad Animal en rehalas y perreras deportivas, incidiendo en los aspectos prácticos técnicos y jurídicos.
 
Este documento especializado, ha sido elaborado por el veterinario Nicolás Urbani y el abogado Santiago Ballesteros, asesores de Arrecal. Tanto en la web de la entidad, como al final de esta información, se puede descargar esta guía completa. No obstante, vamos a detallar los aspectos más importantes a tener en cuenta.

Recomendaciones de ARRECAL

Como explica ARRECAL, con esta guía trata de “abordar unas recomendaciones aclaratorias para la práctica habitual de los rehaleros que garanticen la salud pública, la sanidad y el bienestar animal, además de la seguridad jurídica de los propietarios”.

Desplazamientos

  • Respecto a la limitación de circulación de personas y los desplazamientos habituales para la atención de las rehalas (los cuales incluirían desplazamiento hasta las instalaciones, compra de alimentación, productos zoosanitarios y biocidas y desplazamientos al veterinario):
    • Estar documentados mediante declaración jurada que contenga origen (domicilio habitual) y destino (municipio, polígono y parcela donde se ubica la perrera), a lo cual tendría que acompañar certificado oficial del núcleo zoológico o en su defecto pasaportes o cartillas sanitarias de los perros. En caso de desplazamiento para compras de productos biocidas, zoosanitarios o visitas veterinarias de urgencia disponer de ticket, factura u otro justificante escrito.
    • Ser los mínimos posibles para garantizar un bienestar y sanidad básica a los canes con la máxima seguridad sanitaria al responsable de los animales; aunque su número no está regulado, de forma general evitar horarios en que se coincida con otras personas podría considerarse suficiente uno al día a la perrera para las labores de cuidado y alimentación de los animales, mantenimiento, limpieza y desinfección de las instalaciones.
    • De tipo individual (preferiblemente propietario, o en su defecto persona delegada por escrito). En situaciones excepcionales, donde el propietario de dichos animales debidamente acreditado no posea carnet de conducir, podrían ir dos personas en el vehículo, uno delante y otro detrás, con guantes y mascarilla.
    • Todo ello manteniendo las medidas de bioseguridad básicas (lavarse las manos, distancia social, cubrirse al toser o estornudar con el codo, no tocarse la cara...).

Bioseguridad y cuidado de los perros

  • Acerca de los sistemas de bioseguridad para el cuidado de los perros y mantenimiento habitual de las instalaciones donde se albergan y utillajes vinculados como el contenedor SANDACH o el centro de limpieza y desinfección de vehículos en su caso... (sirviendo de recordatorio de parte de los contenidos de los cursos de cazador formado en sanidad animal, y de los cursos de bienestar animal en transporte, núcleos zoológicos, etc.), debemos tener en cuenta los siguientes puntos:
    • Sería recomendable disponer de ropa y calzado, individual y exclusivo para las instalaciones. Dicha ropa, se lavará preferiblemente a alta temperatura y con productos comerciales de lavado desinfectante. También una zona para higiene personal, y si no es posible, al menos, un sistema alternativo para lavado de manos frecuente (geles desinfectantes, etc.) tras el contacto con los animales.
    • Disponer de unas pautas de limpieza y desinfección de las perreras (asimilable al de los medios de transporte), que puede consistir en una limpieza en seco (retirada de restos sólidos), limpieza con agua y producto detergente, y por último, aplicación del producto desinfectante. Se recomienda el empleo de biocidas de uso ganadero, siguiendo las normas e instrucciones de uso, y en caso de duda, consultar a nuestro veterinario habitual.
    • Tratar de abordar medidas preventivas de desinsectación y desparasitación como la eliminación de malas hierbas, instalación de malla mosquitera en las ventanas, etc.
    • Realizar los mantenimientos habituales con especial atención a sistemas de alimentación, bebederos y medidas de seguridad (puertas, vallados...) que eviten un escape accidental de los canes.

Atención veterinaria

  • Sobre la atención y tratamiento veterinario; estos profesionales son facultativos sanitarios, considerados como actividades esenciales entre otras muchas funciones para garantizar el estatus sanitario de nuestros perros. En el actual estado de alarma es fundamental pedir cita previa y/o asesoramiento telefónico al profesional veterinario, además de seguir escrupulosamente sus instrucciones sanitarias básicas mínimas. De forma práctica podemos discernir:
    • Atenciones de urgencia (las cuales se pueden asociar de forma general a síntomas clínicos como heridas que necesiten suturas, vómitos y diarreas, hemorragias, shock, insuficiencia respiratoria, tos persistente, anorexia de más de 48 horas, icteria, fracturas, picores intensos que produzcan autolesiones, apatía extrema, etc.).
    • Identificación obligatoria y los tratamientos sanitarios legalmente regulados de la especie canina: vacunación contra la rabia y desparasitación frente a echinococcus, las cuales se encuentran plenamente vigentes (como garantía sanitaria para evitar otras zoonosis de alto riesgo para el ser humano: rabia e hidatidosis), según indique la normativa autonómica correspondiente.

Posible contagio

  • Por último, ante el elevado grado de transmisibilidad y difusión del COVID-19, se deben tener en cuenta medidas generales para un rehalero que fuera positivo a coronavirus como responsable de los perros de su propiedad (y que, por tanto, tiene impuesta por obligatoria la permanencia en el domicilio o por su situación de salud, su ingreso hospitalario durante días o semanas) y se pueden enunciar estas pautas generales:
    • Dejar el cuidado de los animales a otra persona capacitada, cuando sea posible con una autorización por escrito del propietario (enviada por email para evitar contactos). Sería recomendable emplear utensilios diferentes a los utilizados por la persona positiva (por ejemplo, cepillos, hidrolimpiadora, etc.). Si no es posible, realizar una intensa limpieza y desinfección previa de dicho utillaje, además de extremar las medidas de protección individual del autorizado (ropa exclusiva, guantes y mascarilla) y las medidas higiénicas básicas.
    • En caso de que fuera imposible esta delegación de funciones, y para evitar eventuales problemas derivados, comunicar urgentemente la situación a la autoridad local preferiblemente por escrito (Ayuntamiento, Oficina Comarcal Agraria, fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, veterinario clínico habitual...), para paliar la situación de emergencia en la obligada atención mínima de estos animales.