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Los perros de caza se libran, por ahora, de la prohibición del corte del rabo aprobada en el Congreso

“No vamos con un machete cortando el rabo a los perros de caza”

El Congreso admite una excepción al corte del rabo en perros de caza que será ratificada la próxima semana, por lo que sigue en el aire. Para conocer lo que opinan los implicados hablamos con Alfonso Aguado (AER) y Jesús Barroso (adiestrador).
corte-rabo-G Perros de cazamenor y rehalas se lubran, de momento, del corte del rabo por motivos estéticos.

El pasado 7 de marzo les contábamos en esta web que el corte del rabo de los perros por motivos estéticos quedaba prohibido en una Comisión del Congreso por iniciativa del diputado de Equo (parte del grupo de Unidos Podemos) Juan López de Uralde, que defendió una enmienda aprobada por la mayoría de grupos (pinche aquí para conocer los detalles).

Pues bien, dos días después el Congreso admitió “excepciones” para poder cortar el rabo a perros de caza contra lo acordado en esta misma comisión el pasado martes. En la nueva reunión de la Comisión de Exteriores celebrada ayer, el PP insistió en su reserva al convenio europeo acordando una enmienda transaccional con los nacionalistas de ERC y el PNV, que ha salido adelante por la abstención de Ciudadanos y la no presencia en la votación de cuatro diputados del PSOE, grupo que ha votado en contra junto a Unidos Podemos. El texto acordado por el Partido Popular y los nacionalistas del PNV y ERC dice que “el corte de la cola sólo se realizará en cachorros de las razas cazadoras o sus cruces, y en los casos en que su aptitud y por su actividad puedan sufrir lesiones en la misma y nunca por razones exclusivamente estéticas”. La ratificación de este convenio llegará al Pleno del Congreso la próxima semana y los animalistas pretenden que se apruebe sin la enmienda del PP.

Con todo esto sobre la mesa, y con la incertidumbre de qué pasará finalmente, hemos querido conocer la opinión de los afectados por esta medida así que hemos hablado con Alfonso Aguado, presidente de la Asociación Española de Rehalas (AER), y con el adiestrador y colaborador de esta web y de Federcaza, Jesús Barroso (Sensei), para conocer, no sólo su opinión sobre esta prohibición, sino el porqué de la caudectomía (corte del rabo) canina.

Así las cosas, Alfonso Aguado, en las primeras declaraciones a un medio de comunicación tras esta última decisión, se toma el hecho con “mucha cautela” y nos explica que desde la AER “nunca habíamos tenido que justificar científicamente la caudectomía y la otectomía (corte de orejas) para los perros de rehala porque lo tomábamos como algo tradicional y beneficioso para el trabajo de nuestros perros. No olvidemos que estás intervenciones se justifican por dos motivos, funcionales, que es nuestro caso, o estéticos, que a nosotros no nos afecta y es por lo que se prohíbe. En el caso de perros de caza, se realiza a tres grupos fundamentales: perros de caza, de guarda y de ganado, a todos ellos para mejorar su trabajo”.

Para la AER el corte del rabo y las orejas está “más que justificado por motivos funcionales ya que, y vistos los ataques de los partidos animalistas, con PACMA a la cabeza, decidimos buscar estudios que justificasen esto y fue el invetigador Carlos Contera el que realizó un exhaustivo estudio que dejó muy claro los beneficios de ambas prácticas (pinche aquí para leer el informe)”.

Aguado deja muy claro que “el Convenio de Paris y las legislaciones autonómicas sólo y exclusivamente hablan de la prohibición del corte del rabo por motivos estéticos, en ningún caso por motivos funcionales, que es el caso de los perros de rehala por lo que en ese sentido podemos estar tranquilos”, señala.

El presidente de AER termina asegurando que “cuando alguien quiere prohibir algo de forma absoluta y sectárea sin atender a informes, ya es malo para todos. Confiamos que el texto contemple esta realidad, la necesidad de, por motivos funcionales, realizar la intervención en los perros de caza. Hay un añadido que recoge, según hemos sabido por los medios de comunicación, que dice que debe hacerse en cachorros jóvenes, situación en la que estamos completamente a favor porque los estudios dicen que es en esos primeros días es cuando deben realizarse las intervenciones con todas las garantías sanitarias”.

Por otro lado, y en lo que a perros de caza menor se refiere Jesús Barroso nos asegura que, lo primero, es ponerse en antecedentes porque en los perros de muestra “a las razas británicas (setter inglés, gordon, irlandés y pointer) no se les corta el rabo, en continentales se les corta el rabo a todos por funcionalidad. Esto se debe a que los segundos, cuando perciben una emanación, por su propia excitación, rabean, es decir, mueven el rabo muy deprisa y si estamos en una zona de maleza, de jara, de monte bajo, tiende a dañarse bastante. Además en caniles, donde la excitabilidad es mayor, rabean más y les provocan heridas en la punta que nunca cicatrizan y puede provocar la amputación porque se gangrene”.

Además, Barroso, experto en epagneul bretón, nos dice que a esta raza no se le corta el rabo casi nunca porque “un alto porcentaje nacen anuros, es decir, sin rabo y a los que nacen con él, se les realiza la caudectomía por ese rabeo”. Es más, añade el experto, “en Francia se hacía una selección brutal del bretón y se consideraba puro al cachorro que nacía anuro, si no se desechaban, eso ha evolucionado y se dejó de sacrificar animales gracias a que se les realizaba la caudectomía”.

El adiestrador, muy conocido en los foros de esta web como Sensei,  quiere dejar claro que “a los perros que no se les corta el rabo en la primera vértebra, sino que se cortan 3 o 4 vértebras, para evitar el posible daño y no pierden funcionalidad ninguna”. Finalmente, nos recuerda que la caudectomía “se lleva a cabo entre los días 3 y 10 de vida del perro con anestesia y por parte de un profesional porque hay mucho iluminado -bromea- que piensa que se corta el rabo con un machete”.

(Texto: Marga Cavadas. Fotos: Archivo).