Pasar al contenido principal
AL PARECER TENÍA UN CALENTÓN DE AGUJAS

VÍDEO: van a cobrar un muflón que parecía muerto y en el último momento…

Menuda cara se les queda a este grupo de cazadores que tras abatir un precioso trofeo de muflón, cuando vana cobrarlo y todo apuntaba a que estaba más que muerto, el animal se levanta y sale a todo correr desapareciendo ante sus ojos.
Cuando los cazadores estaban a escasos metros del animal, este se levantó y salió corriendo como si nada. Cuando los cazadores estaban a escasos metros del animal, este se levantó y salió corriendo como si nada.

Casi todos los cazadores hemos escuchado alguna vez a algun compañero relatar cómo cuando iba a echarle la mano encima a un animal que parecía muerto, se levantó y desapareció ante sus ojos. Lo complicado de estas historias es poder grabarlas y que se vean tan claramente como de forma casi milagrosa, el muflón se recompone cuando los cazadores estaban llegando hasta él y sale corriendo hasta perderse de su vista. 

Eufóricos tras el lance, el grupo de cazadores que se encontraban además realizando una cacería de alta montaña, por una empinada ladera cubierta por la nieve, se acercaban entre risas y felicitaciones al enorme trofeo que yacía en el suelo. Decir que se quedaron atónitos, perplejos o boquiabiertos, es poco. “En mi vida”, dice el cazador que grababa la escena con su móvil cuando el animal ponía tierra de por medio como si nada, después de levantarse tras un rato tirado en el suelo con un pequeño charco de sangre. Desde luego que la escena es de ver para creer.

Lo que ninguno pensó es que ante una situación tan clara como aquella, donde el animal se había desplomado tras el disparo y permanecía en el mismo sitio en el suelo y se apreciaba la sangre al rededor, es que el muflón se burlase de ellos como lo hizo. Uno de los cazadores comenta “está vivo” cuando apenas se encontraban a escasos metros del animal, que se puede apreciar como comienza a mover las orejas. A los pocos segundos y con un impulso digno de un ejemplar perfectamente sano, se arranca en una loca carrera en la que consigue poner tierra de por medio en cuestión de segundos ante los atónitos cazadores. 

 

Un calentón de agujas 

Muchos estarán familiarizados con el término y a otros no les sonará de nada, por lo que trataremos de explicar brevemente en qué consiste, ya que es precisamente eso lo que le pasó al muflón del vídeo. Hemos consultado con un veterinario para darle una explicación rigurosa a lo que comúnmente conocemos como "calentón de agujas" en el campo. José Luis Arroyo Cid, veterinario y amante de la caza desde niño, nos ha dado una explicación científica de lo que es un “calentón de agujas” exactamente.

En términos profesionales, podría definirse como "shock por la Fractura de las apofisis vertebrales de las primeras vértebras torácicas". Cuando al pegar un tiro, la bala o el shock de la bala pasa cerca, roza o incluso toca pero no parte del todo el nervio de la columna vertebral, produce una irritación en el nervio que hace que los animales caigan desplomados

Anatomía de huesos de un venado

En la imagen anterior aparecen señaladas las apofisis vertebrales, para que podamos entender mejor como con un tiro tan cercano a la columna podemos vivir escenas como esta. "Como verás las torácicas, (las que están por encima de las costillas), son las apofisis más largas de todas las vértebras y son las que se pueden fracturar sin quedarse inválido el animal. Las otras apófisis son más cortas y en el caso de darlas casi seguro que también te cargas la vértebra entera y por lo tanto se queda inválido", explica José Luis. 

Como si hubiese sido un tiro sensacional, los animales se desploman y permanecen en el suelo como si estuvieran muertos durante un tiempo, que variará en función de lo afectado que esté. A eso es a lo que llamamos calentón de agujas, pero cuando se recupere la circulación interna del nervio y comience a funcionar de nuevo, los animales se levantarán como si nada y saldrán corriendo como si no se hubiesen llevado disparo alguno. 

Hay casos incluso de lances que parecían haberse cerrado con el broche de un disparo perfecto y tras hacerse las fotos de rigor con el trofeo, que el animal se levantara igual que el muflón y saliese corriendo perdiéndose para siempre. Desde luego que superado el shock inicial, este tipo de lances se quedan para siempre en la memoria de los que lo viven aunque se vuelvan a casa con las manos vacías.